Los chicos son los grandes olvidados de la educación sexual.

Pensamos que con enseñarles a ponerse un preservativo ya está todo hecho, como si su sexualidad se redujera al pene y a la penetración. Nada más simplista y lejos de la verdad.

En el caso de las chicas, por mucho tabú que haya alrededor de la menstruación, la primera regla -y todas las siguientes- obliga a las familias a darles cierta educación sexual. Esta podrá ser mejor o peor, pero se la darán.

En cambio, la primera eyaculación de los chicos -y todas las siguientes-  se lleva en silencio y a escondidas. Los abandonamos a su suerte, sin darles ninguna explicación de lo que les está pasando ni de los cambios tan trascendentales que están ocurriendo en su cuerpo y en su vida.

Pero ellos no se conforman con eso.

La educación sexual que no les damos la familia ni la escuela la acaban buscando en otro sitio, y ese sitio es el porno o los amigos (que, a su vez, también han recurrido al porno para encontrar respuestas).

El problema es que el porno no es un educador sexual, sino un producto de entretenimiento. No es una representación de lo que son las relaciones sexuales humanas, sino un montaje que se rige por normas comerciales y tendencias de consumo, y que está teniendo graves consecuencias sociales.

Al mismo tiempo, se hace mucha crítica de la masculinidad hegemónica, del machismo, de ciertas conductas que los hombres tienen hacia las mujeres, pero no se ofrecen espacios en los que poder revisar la carga que pesa sobre la sexualidad masculina y hablar de ella desde el amor y el respeto.

Entonces, ¿cómo vamos a cambiar las cosas?

Los niños de hoy son los hombres de mañana, así que no podemos abandonarlos a su suerte y esperar que el mundo mejore como por arte de magia.

Debemos ofrecerles los conocimientos y las herramientas que necesitan.

Objetivos de la charla:

  • Pasar un buen rato juntos/as.
  • Ofrecer un espacio de seguridad y confianza donde hablar de sexualidad y donde los padres puedan hacer revisión de la educación sexual que ellos recibieron.
  • Que la familia recupere su papel de educadora sexual en lugar del porno.
  • Que los chicos aprendan a relacionarse con su cuerpo y su sexualidad desde el amor, el respeto, la belleza y la responsabilidad.
  • Abrir un canal de comunicación entre adulto/a y adolescente para hablar de educación sexual en general.

En la charla hablaremos de temas difíciles de forma muy amena, resaltando la belleza de ser hombre.

Entre otras cosas, explicaré los órganos sexuales masculinos y lo que supone la primera eyaculación para un chico, y hablaremos de paternidad, placer, respeto y responsabilidad.

¡Queremos pasar un buen rato en familia!

¿Es lo mismo que el libro?

Si has leído el libro El semen mola (pero necesitas saber cómo funciona), a lo mejor te surge la duda de si la charla es, simplemente, explicar el contenido que ya viene en sus páginas.

La respuesta es no.

Obviamente, se aborda el mismo tema, pero la charla aporta nuevas visiones y maneras de explicar la primera eyaculación y la sexualidad masculina, con anécdotas, dinamismo y participación voluntaria, lo cual enriquece mucho más la experiencia, comparado con la mera lectura.

Pero lo más especial de esta charla es compartirla en familia, porque os permitirá hablar sobre la primera eyaculación y la sexualidad con más confianza y espontaneidad.

Detalles a tener en cuenta sobre la charla

Jueves 11/05/2023, 17’30-19’30h.
La duración de la charla es de 2h. Empezará y terminará puntual.
Va dirigida a familias: al menos una persona adulta y una chico (a partir de 9 años). Aunque los protagonistas de esta charla son los chicos, las chicas también son bienvenidas y aprenderán cosas muy valiosas.
Es participativa, pero no es obligatorio hablar.
Debéis tener la cámara abierta en todo momento, no es un podcast ni un vídeo de YouTube sino una charla en directo, hay que estar presente.
Por respeto a la privacidad de las personas que participan, no se grabará ni está permitido grabar el audio ni la imagen de la charla.
El precio de la charla es de 25€.